Hoy en día, los estudiantes están acostumbrados a manejar las tecnologías como Internet, juegos 3D de vídeo, teléfonos móviles, reproductores de MP3 y otros aparatos tecnológicos.

Así que pedirles papel clásico y ejercicios de lápiz puede ser contraproducente. Es necesario cambiar las metodologías didácticas y más aun los materiales didácticos para conseguir de esta forma que el estudiante se interese en estudiar.

En este contexto, la realidad aumentada (AR) se presenta como una tecnología atractiva que promete ofrecer las herramientas necesarias para crear contenido atractivo y motivador

Carolina Fernández, Docente